Técnicas para instalar y desinstalar aplicaciones en tu Android

Android está basado en Linux, que dispone de unos mecanismos muy robustos para garantizar que los archivos de sistema no sean modificados fácilmente y que la sucesiva instalación y desinstalación de programas, no afecte al rendimiento.

Existe un espacio de memoria reservado para el sistema y sus aplicaciones, al que no se puede acceder si no eres “root”.

Si al instalar aplicaciones y  actualizaciones tenes poco espacio disponible, algunas aplicaciones van a dejar de  funcionar correctamente.

Al desinstalar una aplicación, conviene tener un par de precauciones para que, su eliminación, sea lo más limpia posible. Deberás ir al administrador de aplicaciones, forzar su detención y  borrar su caché y sus datos. Teóricamente deberia ser suficiente, pero no siempre es así.

Cada cierto tiempo, conviene que revises tu  memoria o SD en busca de carpetas “olvidadas” por aplicaciones que ya has borrado. Estas, suelen tener el mismo nombre que la aplicación. No afectan al rendimiento, pero es espacio de almacenamiento desaprovechado.

Si querés mejorar el rendimiento, deberás borrar la Dalvik caché, lo que  te permitirá ganar algo de espacio en la memoria del sistema. Esto es especialmente útil en versiones anteriores a Ice Cream Sandwich, donde la memoria del sistema tiene un tamaño reservado fijo.